Te observo acechándote, con ansia de poderte morder, necesito de ti para sobrevivir. No huyas, siempre te encontrare estés donde estés.
Mírame............. siente los comillos, desgarrando tu cuello.
Pronto estaré a tu lado, no temas, no sentirás apenas dolor,
Sientes un escalofrió por tu cuerpo. Esta llegando tu hora.
Me acerco a ti, y no intentas huir. Te hipnotizo con mis ojos, ansiosos de muerte.
Deslizo, mi mano helada por tu cuello. No dejas de mirarme.
Siento un crujido en mi boca, mordiéndote suavemente. La sangre empieza a fluir, y no paro de absorber, el líquido vital para mí, hasta saciar mi sed de vida.
Caes inerte ante mi mirada, dominada por el placer de poder continuar viviendo.
Me alejo, siguiendo mi camino hacia otra nueva victima.